Existen dos formas de gestionar las impresoras en Linux. Una es a través de la aplicación gráfica de configuración de impresoras. Otra es a través del servidor de gestión de impresoras CUPS.
Normalmente, al conectar una impresora, se instalará automáticamente. De no ser así, deberemos instalarla de forma manual.
Podemos acceder a él buscándolo entre el resto de programas, o escribiendo en un terminal system-config-printer.
En la ventana se muestran las impresoras instaladas y podemos seleccionar de forma gráfica qué queremos hacer. Las opciones generales de configuración del servicio de impresión se encuentran en Servidor –> Configuración.
Si añadimos una nueva impresora de forma manual, tendremos que indicar si está en local o en red, seleccionar el driver (puede buscarse en Open printing), proporcionar un archivo PPD (Postscript Printer Description contiene las características de la impresora y sus opciones de impresión) si disponemos de él, seleccionar modelo y marca de la impresora, etc.
También podemos hacer clic con el botón derecho del ratón sobre cualquier impresora instalada para acceder a un menú en el que podemos editar su configuración, políticas, control de acceso, opciones, etc.
Podemos hacer lo mismo que se ha explicado a través del servidor de impresión CUPS Common Unix Printing System.
Accedemos a CUPS a través de un navegador, escribiendo la dirección http:/\/localhost:631.
Se nos muestra entonces un menú web muy intuitivo donde podremos realizar todas las gestiones de impresión: instalar impresoras, establecer opciones de impresión, realizar gestiones de mantenimiento o administración de las impresoras, etc.
Cuando modificquemos la configuración de alguna impresora, debemos reiniciar el proceso para asegurarnos de que se aplican los cambios: /etc/init.d cups restart.